La orientación sexual es la
atracción romántica, emocional y sexual hacia otras personas que lleva a una
alguien a establecer relaciones sexuales o de pareja con personas de uno u
otro sexo. Cuando la atracción de una persona se orienta hacia alguien del
otro sexo, decimos que su orientación es heterosexual. Si se orienta hacia el
mismo sexo, se habla de homosexualidad, y si se orienta hacia ambos sexos se
habla de bisexualidad.
La orientación sexual podríamos
representarla como una línea continua que va desde heterosexualidad hasta
homosexualidad. Las personas totalmente homosexuales se situarían en un
extremo de esa línea, y las personas completamente homosexuales en el otro
extremo. En el centro se situarían los bisexuales. Sin embargo, un gran número
de personas se situaría en puntos muy diferentes de dicha línea. Por
ejemplo, una persona puede considerarse fundamentalmente heterosexual, pero aún
así sentir cierta atracción por las personas de su mismo sexo, de modo que
no se situaría totalmente en el extremo heterosexual, sino ligeramente hacia
el centro de la línea.
La orientación sexual no guarda
relación con el sexo biológico de una persona, la identidad sexual o la
identidad de género. La identidad sexual hace referencia al sentimiento
psicológico de ser hombre o mujer. La identidad de género hace referencia a
la adherencia de una persona a las normas y definiciones sociales de masculino
y femenino.
Es decir, en una mujer, por ejemplo, pueden
darse los siguientes casos:
Tener una identidad de sexo femenino (se
definirá a sí misma como mujer)una identidad de género femenino (tenderá
a aceptar e identificarse con lo que la sociedad considera femenino) y una
orientación sexual homosexual.
Identidad sexual femenina, identidad de género
femenina y orientación sexual heterosexual.
Identidad sexual femenina, identidad de género
masculina y orientación sexual homosexual.
Identidad sexual femenina, identidad de género
masculina y orientación sexual heterosexual.
Y así sucesivamente hasta completar todas las
combinaciones posibles.
Aunque es habitual que la
identidad sexual se corresponda con el sexo biológico (por ejemplo, una
persona de sexo masculino con identidad sexual masculina), no siempre sucede
así, de manera que algunas personas se sienten identificadas con el sexo
opuesto (el hombre que se siente mujer o la mujer que se siente hombre). Es lo
que se conoce como transexualidad. La orientación sexual de estas personas no
necesariamente está relacionada con su identidad sexual. Así, podemos tener
el caso de un hombre que se siente mujer y siente atracción por las mujeres,
o bien el caso de un hombre que se siente mujer y siente atracción por los
hombres.
Esto es así porque , como decíamos
antes, la orientación sexual no guarda relación con la identidad de género
ni con la identidad sexual ni con el sexo biológico.
La identidad de género es un
concepto bastante artificial, pues está definido por la sociedad, que se
encarga de decir qué comportamientos son propios de la mujer y qué
comportamientos son propios de los hombres. Es el concepto que más ha
cambiado a lo largo del tiempo. Por ejemplo, ciertos comportamientos que eran
considerados impropios de las mujeres en el pasado (como tener un trabajo
remunerado, usar pantalones, etc.) están considerados en la actualidad como
neutros (formando parte de la identidad de género de ambos sexos), y cada vez
son más los comportamientos y actitudes que se consideran neutros, de modo
que el concepto de identidad de género tiende a ser cada vez más flexible.
Si este concepto llegara a desaparecer (lo que posiblemente suceda en el
futuro) no existirán normas de comportamiento, forma de vestir, actitudes,
etc., que se consideren típicas de un solo sexo, sino que serán compartidas
por ambos sexos por igual (por ejemplo, las faldas o los zapatos de tacón
dejarán de ser exclusividad de las mujeres para pasar a ser prendas neutras),
de modo que cada persona podrá elegir aquello con lo que más se identifique
independientemente de su sexo.
La orientación sexual es
diferente de la conducta sexual, pues una persona puede ser homosexual aunque
no haya tenido ninguna relación sexual con personas de su mismo sexo. Para
definirse como homosexual basta con sentir atracción exclusiva por las
personas del mismo sexo. En caso de sentir atracción por ambos sexos, esta
persona se definiría como bisexual, aunque sólo haya mantenido relaciones íntimas
con personas del sexo opuesto.
¿Qué hace que una persona tenga una
orientación sexual determinada?
La orientación sexual forma parte
de la personalidad de una persona, del mismo modo que el resto de sus gustos o
preferencias. Por ejemplo, ¿qué hace que a una persona le guste la playa y a
otra la montaña? La respuesta a esta pregunta es la misma respuesta que daríamos
a la pregunta de qué hace que a un hombre le gusten los hombres y a otro las
mujeres. Los gustos y preferencias de una persona, tanto sexuales como de
cualquier otro tipo, forman parte de los aspectos más innatos de su
personalidad. Es decir, si una persona nos dice que le gusta la playa, es
probable que le haya gustado durante toda su vida.
Las personas no nacen ni
heterosexuales, ni homosexuales ni bisexuales, por la sencilla razón de que
esos conceptos han sido creados por la sociedad, como un modo de clasificar a
las personas. Las personas nacen simplemente sexuales. Al mismo tiempo, tendrán
una serie de preferencias sexuales, que abarcarán determinadas formas y tipos
de relación, parejas sexuales y actos o juegos sexuales que preferirán antes
que otros. Esas preferencias forman parte de un concepto mucho más amplio y
complicado que es la personalidad, que se moldea en función de características
tanto genéticas como ambientales (experiencias vividas).
El peso de las características
biológicas o ambientales será diferente en cada persona. Por ejemplo,
alguien puede decirnos que le ha gustado leer toda su vida, mientras que otra
persona puede decirnos que aprendió a apreciar la lectura por la influencia
de un amigo o tras la lectura de una determinada novela. Con la orientación
sexual sucede exactamente lo mismo, de modo que existe una gran variabilidad
en el modo en que cada persona vive y siente su orientación sexual. Algunos
nos dirán que han sido homosexuales toda su vida; otros nos dirán que han
sentido atracción por el sexo opuesto hasta una determinada etapa de su vida
en que apareció alguien de su propio sexo por quien sintieron atracción; hay
quien siente atracción física por ambos sexos pero sólo se enamora de uno
de ellos... Y así sucesivamente.
Por otra parte, algunos
investigadores afirman que existe un gen relacionado con la homosexualidad. La
persona homosexual heredaría ese gen tanto de su padre como de su madre, en
cuyo caso sería homosexual; o bien lo heredaría de uno sólo de sus
progenitores, en cuyo caso su orientación estaría mucho más definida por
sus experiencias, preferencias, y otros factores de su entorno, como comentábamos
más arriba. Si no hereda el gen de ninguno de sus padres sería heterosexual.
Esta teoría aún necesita ser investigada más a fondo.
¿Es la homosexualidad una enfermedad?
No, la homosexualidad es una
característica normal del ser humano. Del mismo modo que existen personas con
los ojos azules y personas con los ojos marrones, existen personas con una u
otra orientación sexual. El hecho de que en muchos países las personas con
ojos azules sean una minoría no lo convierte en una enfermedad, del mismo
modo que el hecho de que la homosexualidad sea minoritaria tampoco la
convierte en enfermedad.
¿Puede cambiarse la orientación sexual?
La orientación sexual no puede
cambiarse voluntariamente, del mismo modo que si te gusta la fruta o la carne,
no vas a hacer que deje de gustarte sólo por desearlo. Una persona bisexual
puede elegir si así lo desea, de modo que puede optar por uno de los sexos y
no hacer caso de su atracción por el otro, aunque esa atracción seguirá
existiendo. En el caso de una persona homosexual, no dejará de serlo nunca.
COMPRENDIENDO LA HOMOSEXUALIDAD Dr. Jokin de Irala
Editorial: EUNSA
¿Qué sabemos de la homosexualidad?
¿Se puede modificar la homosexualidad?
La homosexualidad en el debate público
¿Què podemos hacer?
"Siempre me he creído heterosexual y
ahora siento atracción por alguien de mi propio sexo. ¿Qué sucede?"
Pueden suceder varias cosas:
1. Que seas bisexual pero hasta ahora hayas
ignorado tu atracción por tu propio sexo, hasta que ha aparecido una persona
que ha despertado en ti ese deseo.
2. Puede suceder que siempre hayas sido
homosexual, pero no lo hayas aceptado hasta ahora pensando que no era posible
que tú sintieras ese tipo de deseos.
3. Puede ser que te sitúes en algún lugar de
la línea entre heterosexualidad y bisexualidad, de modo que aunque tu
tendencia es principalmente heterosexual, puedes sentir cierta atracción por
personas de tu propio sexo, aunque no te suceda con frecuencia.
4. Por último, es importante hacer una
distinción entre atracción sexual y amor, pues a veces una persona siente
atracción sexual por ambos sexos pero sólo siente atracción romántica
(enamoramiento) por uno de ellos.
Es decir, las posibilidades son
muchas, pues la sexualidad humana es muy amplia y flexible y no está regida
por el instinto, como sucede en los animales, de modo que para entenderla es
conveniente acercarse a ella con una mente igual de flexible y abierta a las
numerosas posibilidades que pueden existir.
¿Pueden ser buenos padres los homosexuales
?
Sí. Estudios que comparan niños
criados por heterosexuales con niños criados por homosexuales, no han
encontrado diferencias entre ellos en las áreas estudiadas: inteligencia,
ajuste psicológico, ajuste social y popularidad entre sus amigos.
Colección: Superación personal Autor: Héctor
Castillo Ortiz ISBN-10: 970-643-854-8 ISBN-13: 978-970-643-854-6 Código: 9789706438546 Paginas: 176 Precio: $74.00 Derechos: Todo el mundo
El doctor Castillo da respuesta a las preguntas más comunes sobre
sexualidad, que le formularon jóvenes estudiantes de secundaria, de
entre los 12 y los 18 años de edad. Libro indispensable para jóvenes,
sus padres y sus maestros.
¿Por qué los homosexuales necesitan hablar
acerca de su orientación sexual?
Debido al rechazo de la sociedad y
al hecho de constituir una minoría, es importante para la salud mental de los
homosexuales poder sentirse libres y expresarse tan abiertamente como una
persona heterosexual. Formar parte de un grupo minoritario, suele llevar el
estigma de ser diferente o raro, lo cual puede dar lugar a rechazo y originar
una sensación de aislamiento y falta de pertenencia. Por este motivo resulta
difícil para muchos homosexuales reconocer su orientación sexual. Además,
muchos temen las reacciones negativas de sus familiares o amigos, que pueden
dejarlos de lado o despreciarlos.
Sin embargo, tener una identidad
sexual positiva está relacionado con un mayor ajuste psicológico y una
autoestima más alta. Y para tener una identidad sexual positiva es importante
aceptarse a uno mismo, no sentirse avergonzado de la propia orientación
sexual (a pesar del rechazo social) y poder hablar libremente de sus
preferencias tal y como hace una persona heterosexual. Es lo que se suele
llamar "salir del armario" y consiste en declararse abiertamente
homosexual ante los demás y no ocultar la orientación sexual. Implica una
total aceptación de uno mismo, algo muy importante para el bienestar psicológico.
¿Qué puede hacerse para combatir los
estereotipos y discriminación contra homosexuales y bisexuales?
Según las investigaciones
realizadas, las personas que tienen una actitud más negativa hacia los
homosexuales y bisexuales son aquellas que no conocen a ninguno. Estas
personas se basan completamente en mitos y estereotipos acerca de la
homosexualidad o bisexualidad y no en datos reales. En cambio, las personas
que dicen tener a algún homosexual o bisexual entre sus amistades, familiares
o compañeros de trabajo, suelen tener una actitud más positiva y realista.
Basado en las indicaciones de la
American Psychlogical Association