L-Serina
¿Qué es la L-Serina?
La L-serina es un aminoácido neutro no esencial, que se
utiliza para la síntesis de distintas biomoléculas como proteínas, lipidos
de membranas, nucleótidos y otros aminoácidos neuroactivos como la glicina y
la D-serina, la cisteína y la taurina o moléculas de lópidos como la
fosfatidilserina y las ceramidas.
A pesar de ser clasificada como un aminoácido nutricional no esencial, hay
evidencias que indican que la L-serina posee un importante mecanismo para
mantener la homeostasis celular en el Sistema Nervioso Central. Por ejemplo,
las funciones de la L-serina como un factor neurotrófico derivado de la glia,
son esenciales para la supervivencia y el desarrollo de las neuronas en el
Sistema Nervioso Central. Además, a nivel de los astrocitos existe una
enzima, llamada serina racemasa, capaz de sintetizar D-serina, un aminoácido
neuroactivo, a partir de la L-serina. Al igual que la glicina, la D-serina
puede actuar como coagonista del subtipo NMDA del receptor a glutamato, por
unión al "sitio de glicina", regulando así las alteraciones iónicas
mediadas por este receptor.
Una deficiencia en la síntesis de novo de la L-Serina, por
la ausencia de la enzima 3-fosfoglicerato deshidrogenada (3-PGDH) evidencia la
importancia de la L-Serina en el desarrollo cerebral. Poco se conoce sobre el
sistema de transporte de este aminoácido en el Sistema Nervioso Central,
aunque podría estar mediado por la familia LAT, responsable de la captación
de la L-Serina dentro de las neuronas.
Palabras clave
L-serina, aminoácido neutro, factor neurotrófico, serina racemasa, D-serina,
3-fosfoglicerato deshidrogenada, sistema de transporte de la familia LAT.
Algunos de estos olores actúan como repelentes, provocando la huida del pez;
buen ejemplo de ello es que los salmones no remontarán durante algún tiempo
una escala en la que el hombre se haya lavado las manos. Efectivamente, el salmón
capta con suma facilidad la L-Serina, un aminoácido presente en nuestra piel,
que les alerta de nuestra presencia.
Muchas especies (fundamentalmente los ciprínidos) son capaces de detectar la
presencia de piel y sangre de su propia especie en el entorno; lo que actúa
indudablemente como una "alarma química", teniendo en cuenta que
estas sustancias son liberadas cuando un depredador desgarra la piel de uno de
estos ejemplares o bien cuando es herido por un anzuelo. Si un miembro de la
especie capta estos olores huirá de manera inmediata, para alejarse cuanto
antes del peligro.
Otros temas relacionados: