Andropenia, ¿qué es y a qué hombres afecta?

La Andropenia es un síndrome clínico y bioquímico que afecta a los hombres y que se desarrolla con el envejecimiento. Su origen está relacionado con un déficit en los niveles séricos de andrógenos y  puede dar lugar a alteraciones significativas en la calidad de vida.

 

La Andropenia (del griego andro: varón; y penia: carencia), conocida popularmente como Andropausia, es un síndrome clínico y bioquímico asociado al envejecimiento en el hombre, sobre el que aún existe poco conocimiento entre la población masculina.

Su origen se encuentra en un déficit en los niveles séricos de andrógenos, que puede dar lugar a alteraciones significativas en la salud percibida, en la calidad de vida, y afectar de forma negativa a la función de múltiples sistemas, tal y como se expuso durante la celebración recientemente del I Seminario sobre Salud del Hombre: "La salud del hombre a partir de los 50 años, mitos y realidades", patrocinado por la Fundación Schering España.

Dicho encuentro contó con la participación de reconocidos especialistas miembros del Grupo de Estudio Salud del Hombre (GESH): el doctor Antonio Martín Morales, jefe de la Unidad de Andrología del Sº de Urología del Hospital Regional Universitario Carlos Haya de Málaga; el doctor Ander Astobieta, jefe de Sección del Sº de Urología del Hospital de Galdakao de Vizcaya; el doctor Venancio Chantada, jefe de Sección del Sº de Urología del Complejo Universitario Hospitalario Juan Canalejo de A Coruña; y el doctor Ignacio Moncada, jefe de la Unidad de Andrología del Sº de Urología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid.

Este grupo de estudio, constituido en mayo de 2004 con el principal objetivo de plantear ideas y alternativas a fin de contribuir a mejorar la educación sanitaria y la Salud del Hombre en España, presta especial atención al déficit androgénico del hombre a medida que cumple años y las consecuencias que esto conlleva en la salud y en la calidad de vida de la población masculina.

 


Disminución progresiva de testosterona

A diferencia de lo que sucede en la mujer, no se puede precisar un momento en la vida del hombre en el que aparezca la Andropenia, ya que las alteraciones de la secreción de hormonas en función de la edad son muy distintas en el hombre que en la mujer. Mientras que el ovario agota totalmente en un momento determinado su reserva de células germinales, las cuales producen los óvulos, y de células endocrinas, que producen las hormonas, el testículo del hombre puede conservar sus células durante toda la vida, aunque disminuyendo progresivamente en número y función.

En el hombre a partir de los 40 años comienza un declinar progresivo de los niveles de andrógenos y concretamente de la testosterona. Numerosos estudios han confirmado que los niveles de testosterona activa disminuyen un 1,2 por ciento anualmente desde dicha edad. Una proporción importante de varones a partir de los 50 años aproximadamente presenta concentraciones séricas de testosterona inferiores a los valores normales, lo cual se manifiesta a través de síntomas muy variados.

"Esta sintomatología está relacionada con la función sexual ya que hay disminución del deseo, dificultades con la erección, disminución del crecimiento de la barba, y sensación de haber atravesado el cenit de la vida. Además, involucra síntomas somáticos y vegetativos como dolores articulares, sudoración, alteraciones del sueño, disminución de la sensación de bienestar, debilidad, cansancio, así como síntomas relacionados con la función mental: desánimo, depresión, irritabilidad, ansiedad y nerviosismo" señala a este respecto, el doctor Martín Morales, que añade que "además, no debemos olvidar que al estar afectados múltiples órganos y sistemas, se altera la calidad de vida, la salud percibida, e incluso podría acortar la expectativa de vida".

Por su parte, el doctor Astobieta, comentó que "en el hombre el descenso de los niveles hormonales no es universal, sino que se produce de forma lenta y los síntomas que provoca son sutiles e insidiosos. Por estos motivos, debemos acostumbrarnos a escuchar con más frecuencia el término Andropenia, que explica de forma explícita la escasez, disminución y/o alteración del equilibrio hormonal en el varón, con la consiguiente aparición de síntomas relacionados con el envejecimiento".

En cuanto a la prevalencia de este síndrome, los expertos afirmaron que no se sabe con exactitud cuántos hombres padecen este déficit androgénico, aunque según los resultados de la I Encuesta Nacional sobre Salud del Hombre y Andropenia que ha realizado este grupo de estudio y que fue presentada hace unas semanas, el 52 por ciento de la población masculina española entre 45 y 74 años presenta sintomatología compatible con Andropenia.

"No todos los hombres sufrirán Andropenia pero sí es cierto que un alto porcentaje, como señala la Encuesta, presenta síntomas compatibles con ésta", comenta el doctor Chantada, quien añade que "también es importante recalcar que un 42 por ciento de estos hombres reconocen que los síntomas afectan a su calidad de vida. Dependiendo del grado de alteración, en muchos casos la Andropenia puede ser incapacitante no sólo en la esfera sexual sino también en la esfera psicológica, familiar o con respecto al aparato locomotor y cardiovascular".

 


Síndrome poco conocido

Esta I Encuesta Nacional sobre Salud del Hombre y Andropenia, promovida por el Grupo de Estudio Salud del Hombre y que ha contado con el patrocinio de Schering España y los auspicios de la Asociación Española de Urología (AEU) y la Asociación Española de Andrología (ASESA), analiza el conocimiento y la percepción que tienen los hombres españoles entre 45 y 74 años sobre la Andropenia/Andropausia (6.567.243 hombres), a través de más de 2.000 entrevistas realizadas en todo el territorio nacional.

Así, tal y como destacan estos expertos entre las principales conclusiones de esta encuesta resalta "la necesidad de incrementar el conocimiento que existe sobre la Andropenia, ya que si bien un porcentaje importante tiene síntomas compatibles con este síndrome, el 70,2 por ciento de los hombres españoles entre 45 y 74 años afirma no conocerlo".

Además, incluso entre los hombres que han oído hablar sobre el mismo, su conocimiento no es totalmente correcto pues la mayoría, un 86,3 por ciento, lo identifica con la "función sexual", cuando en realidad este síndrome afecta adversamente a la función de múltiples sistemas, involucrando una sintomatología muy variada, por lo que además de los síntomas sexuales, se presentan trastornos psíquicos, neurológicos, vasomotores y locomotores.

Este desconocimiento también se observa en el hecho de que si bien un alto porcentaje de hombres respondió afirmativamente a los síntomas compatibles con Andropenia, los mismos son considerados como normales a partir de cierta edad por un 88,3 por ciento, a pesar de que un 42,4 por ciento manifiesta que afectan a su calidad de vida.

En cuanto a su abordaje terapéutico, los expertos señalaron que "el 76.9 por ciento de hombres con síntomas compatibles con Andropenia considera que éstos se pueden tratar, aunque existe un bajo índice de consulta al especialista (22,8 por ciento)".

 


Necesidad de un adecuado diagnóstico

Las manifestaciones clínicas de este síndrome incluyen diversos aspectos, que pueden ser relacionados con otras causas, y que incluso en hombres de más edad pueden ser difíciles de identificar a causa de otros cambios relacionados con el envejecimiento. Por ello en el diagnóstico del déficit androgénico no sólo se consideran los signos clínicos, sino que además se debe realizar un diagnóstico bioquímico para determinar el nivel de testosterona libre o biodisponible y confirmar de esta forma si existe déficit.

"Cuando un paciente refiere sintomatología compatible con Andropenia es preciso acudir al médico para realizar un estudio completo", señala el doctor Astobieta. "Este estudio debe incluir siempre una completa historia clínica, una exploración física, y como pruebas de laboratorio deben realizarse la determinación de testosterona total y libre, así como un hemograma completo, glucosa, lípidos y PSA. Por tanto para llevar a cabo un adecuado diagnóstico, deben presentarse unos signos clínicos que deben correlacionarse con los datos aportados por el laboratorio".

En cuanto a esta sintomatología, cabe destacar que aunque los síntomas sexuales son el mayor motivo de consulta, la Andropenia tiene también otras manifestaciones clínicas de otras funciones alteradas. Así, existen además síntomas psíquicos y neurológicos, síntomas vasomotores, síntomas locomotores y síntomas constitucionales.

Los síntomas sexuales se caracterizan por la disminución de la libido, del volumen de eyaculado, de la sensación de orgasmo, del rendimiento sexual, la menor frecuencia de erecciones nocturnas y matutinas que cuando se presentan también son de menor calidad, y por la presencia de disfunción eréctil.

Las manifestaciones psíquicas se caracterizan por la pérdida de autoconfianza, depresión, imagen negativa de sí mismo, irritabilidad, ansiedad e insomnio. Asimismo, los síntomas neurológicos comprenden fatiga, pérdida de vitalidad, pérdida de la memoria, dificultad para la concentración y ralentización de los procesos mentales.

En cuanto a las manifestaciones vasomotores cabe destacar los sofocos, la rubefacción, la sudoración, la taquicardia, la cefalea y la frialdad de las extremidades. Por su parte, el aparato locomotor se ve afectado por la presencia de dolores musculares y articulares, pero lo más destacado es la pérdida de masa muscular y la pérdida de densidad mineral ósea.

Finalmente, los síntomas constitucionales se caracterizan por el aumento de la grasa corporal y visceral que induce a un elevado riesgo de padecer enfermedad cardiovascular y resistencia a la insulina, la fragilidad de la piel, del vello corporal y del cabello y cambios en la voz. También puede aparecer ginecomastia.

 


¿Cómo se trata la Andropenia?

En cuanto a la necesidad o no de establecer un tratamiento, el doctor Ignacio Moncada comentó que "la sintomatología que acompaña al déficit de testosterona altera de una forma importante la calidad de vida del individuo que la padece, por lo que puede resultar importante tratar la Andropenia".

El tratamiento consiste en restituir farmacológicamente los niveles de testosterona que están deficitarios en estos pacientes para ponerlos dentro de la normalidad.  Asimismo el doctor Moncada explicó que "no existe un límite de edad para recibir este tipo de tratamiento siempre que las indicaciones para el mismo sean claras. En todos los casos, debe ser realizado bajo estricto control médico. Los efectos del tratamiento se monitorizarán cada 3 meses y posteriormente cada 6 meses o 1 año, de forma personalizada".

Sin embargo, y a pesar de ser un tratamiento estandarizado, existe un gran desconocimiento sobre él entre la población, tal y como ha dejado reflejado la encuesta elaborada por estos expertos. En ella, el 73,3 por ciento de los hombres que respondieron afirmativamente a la sintomatología compatible con Andropenia, manifestaron no conocer ningún tratamiento. Y de los que consultaron y acudieron a un profesional, el 74,8 por ciento no ha recibido tratamiento.

También llama la atención el hecho de que casi el 70 por ciento no ha oído hablar de los tratamientos con testosterona, y entre los que sí afirman tener conocimiento de estos, un alto porcentaje los asocia al doping deportivo (más del 50 por ciento).

 


Cultura de la salud en el varón

Los expertos coincidieron en afirmar que a medida que aumenta la expectativa de vida en las sociedades desarrolladas, aumentan los problemas relacionados con la salud y lo que es más relevante, el conocimiento de las posibles soluciones.

Por ello, señalan que "parecería no solamente importante sino muy positivo lograr, en este sentido, identificar síntomas relacionados con causas concretas, y la problemática de la Andropenia es uno de ellos, que tienen posibilidades de ser controlados y consecuentemente añadir calidad de vida a los años ganados".

Los miembros del Grupo de Estudio Salud del Hombre destacan a este respecto la necesidad de "introducir una ‘cultura’ de salud en el varón, alejar el concepto de virilidad al de ausencia de enfermedad o dicho de otra forma, considerar el cuidar la salud un signo de ‘feminidad’ es algo que estamos pagando en años de vida: la expectativa de vida de la mujer es 6-7 años mayor que la del hombre". "Es hora de que el hombre cuide también de su salud", afirman.

 

Fecha de publicación: diciembre 2004 de http://www.saludalia.com/

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